lunes, enero 11, 2010

catatonic sex toy

quiero ser tan sólo un receptáculo, una cavidad donde te vuelques inmisericorde y cariñoso. contener tu deseo y voluntad en mi cuerpo. no importa el método: siempre he estado dispuesta a todo, y es ésta mi virtud. ella me permite aspirar a poseerte así. y no importa que no me ames, o que ames a otra. de cualquier forma al tenerte cerca yo podré posarme en cada resquicio para escalarte lento, sin afán de desentrañarte o mover alguna piedra angular. sólo espectar y recibirlo todo, sin necesidad de pedimentos o explicaciones que sólo impedirían mi labor. yo callaré y seguiré diligente en mi misión. andaré por las sombras, si prefieres el secreto, o por las calles a tu lado, hablando del sol.

quiero repetir un poco eso que nos han enseñado desde niños y finalmente ser humilde, dulce y bella. llegar a tu pensamiento como una necesidad básica, momentánea. ser un impulso de la ebriedad, o de la comodidad de encontrarnos bajo las sábanas. un impulso tan sólo, para no ser tan solos y heridos. detectar ese miembro rastrero, ese tentáculo que nos asfixia antes de que el llanto, el rencor y la venganza se disuelvan en una llamada, una cerveza y eventualmente en la carne. sabes que accederé, mi mirada te ha dicho que ése es mi papel.

será entonces cuando cada miembro de mi cuerpo se moverá o permanecerá inmóvil buscando tu satisfacción. acudiré en silencio a todo estímulo como una madre amorosa, cuando busques posarte sobre mi pecho, y olvidar. finalmente mi deseo no es ser una mujer, quiero ser tan sólo un receptáculo: tu instrumento de placer. de cualquier manera, la ficción y la mentira nunca serán ausentes, y sé cómo una palabra, un cuerpo o un momento, logran convertirse en un placebo. y luego marcharme.

sábado, enero 02, 2010

en mis sueños me asesina

me devolvieron los libros que le presté... y regalé.

siento como si hubiera terminado una relación de pareja.

martes, diciembre 29, 2009

cumplir o esperar.

me dijo que no podría continuar así, la transformación se llevaría a cabo: yo estaba asustada. junto a la gran reja, tras la colina, alcancé a distinguir una cabaña. sus cuartos oscuros y húmedos nos brindarían algún refugio, la tormenta era violenta; escuché el reclamo del viento entre las ramas secas de los árboles, su piel blanca logró confundirme y me dirigí hacia ella como una luciérnaga, atraída por su luminosidad.

una vez junto a ella, presa del pánico, me puse a orar, más por miedo que por fervor. sus ojos grandes y oscuros me miraron interrogantes; su cabello revuelto se me figuró mi interior, pero sus manos lograron atarme a la tierra, sostenerme junto a ella... incluso, quizá, conservar la cordura.

pero creí enloquecer. le pregunté qué sucedía, qué dios iracundo nos abandonaba así, porqué me encontraba yo rezando, y porqué su rostro me parecía tan extraño. yo no entendía nada, la niebla comenzó a absorberme, sus manos comenzaron a adelgazar.

hubo un momento, como si nos encontráramos en el centro del caos, en el que la tranquilidad llegó a nosotras. tuve tiempo para pensar, observarla y oír sus palabras. comenzó a hablarme de esa tríada magnífica, de la que sólo había oído hablar, tan lejana. yo no podía creerlo, era como alicia en el país de las maravillas, como aladino o alí baba. sin embargo, logré entenderlo a mi manera.

su cuerpo tomó una forma muy distinta de la original, no tuve tiempo de plantearle mis dudas. la lluvia seguía simulando el llanto en mis mejillas, pero yo permanecí inmóvil, mientras ella se marchaba.

hasta la fecha sólo recuerdo sus ojos negros y su cuerpo delgado, su rostro alargado y pálido mirando hacia el cielo. antes de la tormenta, de la transformación y de su galope.

me dijo: "y tú, en qué crees?".

miércoles, octubre 07, 2009

suturas

anoche le dije: sólo se puede esperar. sus ojos me miraron sin comprenderme, así como yo lo hice cuando me dijo que debía irse, hacer algo. yo lo entendí como una forma de castigarse. por culpa, por lo demás.

ahí me quedé sentada, esperando mis pensamientos. viendo cómo el aislarse de ciertas cosas no es más que lo mismo, una forma de castigarse. por culpa, por lo demás. es curioso cómo al ritmo que uno descubre sus dependencias, su importancia disminuye. embarrarse un rato del resto (i ain't jaded, i just hate it), y permanecer inmóvil, en espera.

she's bad, she's bad. me gusta pensarlo. cuando he traicionado, cuando cedo y abandono. al pensar en volverlo a hacer. en quedarme inmóvil y esperar.

viernes, agosto 14, 2009

momentos

"...yo luego no podré tirarme de cabeza
y todo terminará como siempre
sin haber empezado.
Llévate mi vida, deja en paz mi pelo,
lleva todo lo que tengo, nunca encontrarás
el nudo oculto de mi cabeza, no me des
la lata más..."

bucea.


"...No es del todo cierto eso de que yo sufra,
pregúntale a una esfinge sin brazos
y con la nariz incompleta
si me ha visto pasar con lágrimas y duelo..."

casi mediodía.


"...
Y que todo quede atrás, cuando salgo de este bar,
Con el último hueso de aceituna..."

los reyes del anochecer I.


poemas de luisa castro.



debo recordarte que las palabras son los únicos testigos de cada historia.